En el centro mismo del Corredor de los Lagos, se alza la montaña de El Desafío: el desarrollo parte de los 840 metros sobre el nivel del mar y llega a los 1420 metros en el sector de la reserva natural.

Su altura y su orientación norte le otorgan un máximo aprovechamiento del sol e imponentes vistas 360º: la Cordillera de los Andes, el cordón Chapelco, el volcán Lanín, los valles, los lagos, los bosques nativos, la estepa, las estancias patagónicas.

Esta es nuestra montaña, una especie de “tierra prometida”.